lunes, 29 de noviembre de 2010

Hubo quien gritó ''fuego''
y salieron corriendo como ratas
las almas por millares
que se creyeron libres

Tomaron el testigo de sus antepasados
-otras gentes sin duda mucho más libres que ellos-
y hablaron del futuro
Hablaron del futuro feliz que vivirían
existencia absoluta
del tiempo por venir mientras el todo
se vuelve cada día un poco más pasado
-un futuro feliz y sin embargo
existe más de un rasgo común a todos ellos:
tristeza cotidiana y una particular
nostalgia que demuestran
por todo lo anterior por los ''tiempos mejores''-

Estos tipos transforman
sus días en objetos expuestos de un museo
al tiempo que sus cuerpos sucumben poco a poco
Su vida material se desvanece
en el ''fue'' polvoriento de los meses que pasan
sus rostros se deshacen tan cansados
como cansados son
sus ojos y sus manos y su boca
Para no hablar ya más
cultivan una lágrima una arruga
mientras pierden el pelo

Así pasan el tiempo
los hombres que se dicen amantes de los hombres
reduciendo la vida
a una mirada atrás en el momento culmen
de sus días

Todos sin excepción
ven un lugar común en la poesía.


9 de Septiembre de 2010

martes, 2 de febrero de 2010

2 de Febrero de 2010

El mundo entero existe
en ceremonia
El fenómeno mítico-cotidiano
que asemeja entre sí a todas las mañanas
para que estallen juntas
junto a la multitud de ruegos y oraciones
que seguramente proclamarán aquellos que
guardados entre aviones y aeropuertos
se sienten vivir ellos entre todos
ceremonia ritual
de la fraternidad común de los objetos
La ceremonia de las distintas voces
que se alzan silenciosas
y hacen complejos cálculos
sobre todas las vidas que nunca habrán vivido
la era que su tiempo no fue capaz de hollar
negándoles derecho a
echar de menos años anteriores-épocas-juventudes de forma [sucesiva
hasta el día original
y oscuro de los tiempos
-también resuelven cálculos
sobre todas las tardes del invierno
que llegarán de noche a cualquier sitio
pensando con o sin metáfora
en las mujeres/hombres que nunca habrán podido
haber estado hechos 'el uno para el otro'
Y así las ceremonias
como todas las horas del invierno
demasiado en mí mismo por las calles

miércoles, 27 de enero de 2010

25 de Enero de 2010

Los días se suceden
Enero se dirige a una muerte segura
para resucitar quién sabe cuando
de manera gloriosa sobre nuestras cabezas.
Hasta entonces -quién sabe- quizá duerma en nosotros
latente
esperando a surgir
no sólo en el tiempo, sino en nuestro tiempo
en el tiempo real de cada cuerpo
en nuestro único tiempo relativo
el tiempo personal
e intrasferible.
Me gusta ver Enero desde el autobús
saber cómo se extiende como aceite
tras la ventanilla fría e indiscreta
para sentirlo también fundirse con mis huesos
tratar de tú a cada célula de mi organismo
sin piedad, tan frío y respetuoso.
Tan frío como el aire.
Cojo aire
y siento su volumen expandirse
-boca, garganta, tráquea, pulmones-
su fría esencia que fluye
tan justa por todas mis paredes interiores.
Al momento pienso
en lo absurdo y pretencioso de la expresión "cojo aire"
y en la eternidad de mi momento incoloro y etéreo
lo siento escapar frágil, ansioso
consciente de su fin inexorable:
el aire
siempre estará condenado a ser libre.
Entonces
aparto mi ser del trono celestial
-debe haber unas sesenta personas más dentro del autobús.
Si todas ellas, pienso, si cada una
intentase a su vez contener en sí el aire
la raza humana estaría avocada al desastre
viviríamos pues en un mundo de dioses
las sucursales bancarias ya no tendrían sentido
y los medios de masas habrían fracasado-.
Y sin embargo
nunca ha habido dioses en este autobús
su murmullo mortal puede estar en lo cierto:
Enero estará aquí cuando volvamos
y el autobús será
tan puntual como siempre.